La venta de tortillas elaboradas fuera del mercado formal continúa creciendo en Quintana Roo, donde representantes de la Cámara de la Masa y la Tortilla estiman que alrededor del 40% del producto distribuido en el estado proviene de negocios que operan sin regulación. Esta situación, señalaron, afecta tanto a los consumidores como a las empresas establecidas, debido a que no existe certeza sobre el origen de los ingredientes ni sobre el cumplimiento de las normas sanitarias durante su elaboración.
Los industriales explicaron que una de las razones por las que estos productos ganan mercado es su menor precio, ya que en algunos casos el kilogramo se ofrece hasta 10 pesos por debajo del valor de las tortillerías formales. No obstante, advirtieron que esa diferencia podría deberse al incumplimiento de obligaciones fiscales, sanitarias o laborales, generando una competencia desigual para quienes sí invierten en infraestructura, personal y procesos regulados.
El sector también expresó preocupación por la falta de supervisión sobre los establecimientos clandestinos, pues al desconocerse las condiciones de producción no es posible garantizar la calidad del alimento. Por ello, hicieron un llamado a las autoridades para intensificar las verificaciones en tiendas de barrio, minisúpers y otros puntos donde se comercializa este producto de consumo básico.
Los representantes de la industria consideran que fortalecer la vigilancia beneficiará tanto a los consumidores como a los negocios que cumplen con la ley. Además de proteger la salud pública, una mayor supervisión contribuiría a impulsar la competitividad del sector formal y brindar mayor certeza sobre la calidad de uno de los alimentos más importantes en la dieta de las familias mexicanas.